
«La variedad de asignaturas hace que los estudiantes prueben cosas nuevas y vean si les gusta o no de verdad ese tipo de trabajo»
Valeria está pasando su año académico en Estados Unidos y ha querido contarnos qué tal le va.
La gente aquí es mucho más autónoma e independiente, se buscan la vida para cualquier cosa que necesiten. También mucha gente de mi edad trabaja, para poder conseguir dinero y poder pagarse la gasolina, ya que conducen a los dieciséis años. Cuando estaba en España me preguntaba por qué conducían tan pronto y hasta que no llegué a Estados Unidos no entendí lo necesario que es tener coche aquí. También me ha sorprendido mucho cómo la gente te abre las puertas a sus casas sin conocerte y te permiten vivir esta gran experiencia.
Lo que más me ha gustado de aquí en lo poco que llevo de intercambio es la amabilidad de la gente. El primer día de colegio, si no fuera por lo amable que fue la gente conmigo acompañándome a cada clase, ya que no sabía donde estaban, hubiera estado muy perdida y estresada.
Lo que más echo de menos de España es tener a mi familia cada día a mi lado. Es un cambio bastante grande, que tiene sus cosas positivas y negativas, como crecer y convertirme en una persona más responsable e independiente. También echo de menos la comida de España: yo no soy muy fan del embutido, pero lo echo de menos. También las croquetas, la tortilla de patatas o la paella. El clima es otra de las cosas que, dependiendo en qué estado te toque, también echas de menos.
El sistema educativo estadounidense es muy diferente al de España. Lo que más me gusta es que no tienes una clase fija, sino que vas cambiando; que los profesores son muy amables y te ayudan siempre; y que haya 5 minutos entre clase y clase.
Hay gran variedad de asignaturas que tienen para elegir. Mucha gente aquí me preguntaba qué quería ser de mayor. Yo les respondía que no sabía, pero ellos sí sabían decirme que querían ser. Tienen asignaturas de arquitectura, ingeniería, veterinaria, cocina, carpintería, fotografía, cerámica y muchas más. La variedad de asignaturas hace que los estudiantes prueben cosas nuevas y vean si les gusta o no de verdad ese tipo de trabajo.

Lo digo todo si digo que ponen el deporte casi antes que los estudios. También lo podemos ver con las universidades: muchas universidades dan becas completas si eres muy bueno en algún deporte. Yo estoy practicando natación: entreno cada día dos horas después del colegio. El equipo es muy agradable y me ayudan a entender qué hacer en cada ejercicio. También hay días que tenemos swim meetings, que son competiciones con otros high school. Son muy divertidas, porque entre equipo y equipo se animan y se felicitan por el gran trabajo que hacen. Donde se hacen más amistades es en los deportes.
Como he comentado antes, los estadounidenses son muy amables y muy atentos. Si les preguntas algo te van ayudar con lo que sea, porque siempre están dispuestos a todo. Yo tengo una amiga que hace piscina igual que yo y le pregunté que si me podía llevar cada día a entreno de piscina y me dijo que si sin problema. Le pregunté si quería hacer carpooling, que es que ella me lleva y yo le pago una parte de la gasolina, pero me dijo que no hacía falta. Con este ejemplo quiero demostrar como te abren las puertas y te ayudan sin conocerte mucho.
Lo que menos me gusta son las grandes distancias que hay de un pueblo a otro, ya que no puedes ir andando a ningún lado. También la comida ya que es bastante calórica y no estoy acostumbrada a comer así.
Mis top 5 experiencias serían:
– Ver por primera vez un partido de fútbol americano.
– Ir a pescar.
– Hacer kayak en un lago.
– Los swim meetings con mis compañeras de piscina.
– Ir a al High School estadounidense

Valeria está en Minnesota, en la región del medio oeste, caracterizada por la amabilidad de su gente.
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