Estudiar en Estados Unidos me ha sorprendido de una forma muy positiva.
Desde el primer momento, me llamó la atención lo simpática que es la gente. Todo el mundo quiere hablar contigo, conocerte y hacerse amigo tuyo, lo que hace que la adaptación sea mucho más fácil.
Una de las cosas que más me ha gustado es cómo viven las actividades del colegio. Se toman todo muy en serio, desde los partidos de fútbol americano hasta cualquier otro evento escolar. ¡Es todo un ambiente! Aunque si hay algo que he echado muchísimo de menos, ha sido la comida de casa.
En cuanto al sistema educativo, me pareció muy entretenido que cada clase se diera en un aula distinta. Esto hace que el día pase más rápido y tengas la oportunidad de ver más a tus amigos. Además, he podido aprender cosas que jamás imaginé que estudiaría en el colegio, como cocina (teníamos una cocina equipada) y construcción, con un taller gigante lleno de materiales.
Los deportes tienen un peso enorme en la vida allí. Gracias a ellos hice todos mis amigos y surgieron la mayoría de los planes.
En general, me sorprendió lo amables que son los estadounidenses: siempre intentan hablar contigo y hacerte sentir bienvenido. Aunque debo admitir que, a veces, la vida puede ser un poco lenta y hay días sin muchos planes.
Si tuviera que enumerar mis momentos favoritos, serían:
- el primer día de colegio
- el último partido de fútbol
- los días que me iba al lago con mis amigos
- el día que me fui de acampada al bosque con el equipo de atletismo
- el Prom
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.



