Vivir en Estados Unidos me sorprendió desde el primer momento. Algo que no esperaba era lo mucho que se necesita el coche para todo: no solo porque las distancias sean grandes, sino porque hay autopistas enormes por todas partes y casi no existen pasos de cebra. Es un país pensado para moverse sobre ruedas.
Lo que más me gusta de la vida estadounidense es el instituto. Hay muchísimas actividades y opciones para participar: deportes, clubes, eventos… siempre hay algo que hacer y eso lo hace muy divertido.
Además, los deportes tienen un papel enorme en el día a día. Formar parte de un equipo te permite pasarlo bien, integrarte y hacer muchos amigos. Yo tuve la suerte de jugar en el equipo de tenis de mi High School, competir en torneos, ganar alguna medalla y llegar hasta el torneo de distrito, que fue una experiencia increíble.
De hecho, algo que he aprendido en los equipos estadounidenses es el team spirit: ese compañerismo constante, el animarse entre todos, el felicitarse incluso por los pequeños logros. En España solemos ser más reservados, pero allí se valora mucho ese entusiasmo y ese apoyo mutuo.
Si hay algo que he echado de menos, sin duda ha sido la comida española. Nada se compara con nuestra gastronomía, y aunque en Estados Unidos se come muy bien, a veces usan mucho aceite y no siempre es tan saludable como aquí.
Si tuviera que resumir mis momentos más especiales del año, serían estos:
- Ir al rodeo de Houston con mi familia de acogida
- Participar en el torneo de distrito con mi equipo de tenis
- Ver los partidos de fútbol americano
- Asistir a Prom
Y el banquete de fin de temporada del equipo de tenis
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.



