Celia está en Utah después de decidir que quería pasar un año en Estados Unidos. A continuación, nos cuenta su experiencia desde que se fue de Madrid.
La vida aquí es totalmente diferente a España, pero eso no significa que sea algo malo, ¡todo lo contrario, a mí me encanta! Lo que más me ha chocado son los horarios. Comer a las 12 y cenar a las 5 fue difícil al principio, pero todo es cuestión de acostumbrarse. También me sorprendió que siempre me decían que en clase no se socializa y que los amigos se hacen solo en los deportes. En mi experiencia, no ha sido así. En mi instituto, la gente sí hace amigos en clase, y gracias a eso formé mi grupo de amigas.
Lo que más me encanta de aquí es la gente. La mayoría son muy abiertos y agradables, y siempre encuentran la oportunidad para hacerte un cumplido sobre tu pelo o tu ropa. Esos pequeños gestos te sacan una sonrisa cada día.
Como es normal, echo de menos a mi familia y a mis amigos. Hablamos de vez en cuando y nos contamos nuestras cosas, pero no hay nada como los abrazos de mi familia o las risas con mis amigos. También extraño la tortilla y las croquetas… eso sí que lo echo de menos, ¡jajaja!
Lo que más me gusta del colegio es lo interactivas y grupales que son las clases. Normalmente estamos sentados en grupos, lo que hace que todo sea mucho más ameno. Además, los profesores son súper agradables y comprensivos, y suelen dar oportunidades para mejorar tus notas. Aquí puedes aprender cosas mucho más enfocadas a tus intereses. Por ejemplo, yo tengo una clase de diseño de interiores en la que aprendemos sobre estampados, estilos de diseño, patrones, etc. Son cosas que jamás aprendería en un colegio en España, pero que pueden ser súper útiles para el futuro.
Los deportes son una parte fundamental de la vida aquí. Aunque no he podido participar en esta temporada, ya estoy buscando opciones para la próxima. Sé que los equipos forman grupos muy unidos porque las prácticas son casi diarias y las competiciones se viven con mucha intensidad. Tengo amigas que juegan diferentes deportes, y están súper conectadas con sus equipos.
En general, los estadounidenses son muy agradables. Es cierto que no siempre son los primeros en dar el paso para conocerte, pero en cuanto les hablas, sobre todo si mencionas que eres estudiante de intercambio, siempre son majísimos. La clave es no tener vergüenza y romper el hielo, porque merece mucho la pena. Además, como dije antes, aquí es súper común que la gente te haga cumplidos, ¡incluso sin conocerte!
Lo que no me encanta son las largas distancias. Aquí necesitas un coche para casi todo. Si quieres quedar con amigas o hacer cualquier plan, tienes que asegurarte de que alguien te pueda llevar, porque normalmente se tarda unos 20 minutos en llegar a cualquier sitio. Lo bueno es que la gente está muy acostumbrada a esto y casi siempre hay alguien dispuesto a llevarte.
Mis experiencias más destacadas hasta ahora son:
- Los partidos de fútbol americano los viernes. No puedo elegir uno, porque todos han sido geniales. El ambiente es espectacular, parece sacado de una película. Todo el mundo grita, las cheerleaders animan a pie de campo, los jugadores lo dan todo… en general, es increíble.
- Hacer calabazas de Halloween con mis amigas. El viernes pasado fuimos a casa de una amiga y estuvimos todas tallando calabazas, hablando, riéndonos y comiendo chuches. Fue un plan súper divertido.
- Excursión con mi familia. Hace unas semanas fuimos a unas cuevas. La caminata fue larga, pero nos lo pasamos genial contando anécdotas y riéndonos. Las vistas desde la montaña eran preciosas y, al final del camino, las cuevas eran impresionantes, aunque hacía mucho frío dentro.
- El día de Homecoming. No solo disfruté muchísimo del baile, sino de todo el día en general. Antes de la fiesta, hice con mis amigas lo que llaman una “day date”, un plan guay con tu grupo. Fuimos de compras, nos hicimos sudaderas a juego y por la tarde nos preparamos juntas en casa de una de ellas. ¡Fue un día de 10!
- La bienvenida de mi host family. Estoy súper agradecida de tenerlos. Me recibieron con un cartel y chocolatinas, y mis hermanos estaban deseando conocerme. Me hicieron sentir súper cómoda desde el primer día. Fuimos a la piscina por la tarde y me trataron como una más. ¡Me lo pasé genial y me sentí súper incluida en la familia!
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.



