Vivir en Estados Unidos me ha sorprendido muchísimo por lo diferente que es todo en comparación con España. Desde las casas, que son enormes, hasta la forma en la que se relacionan las personas. Algo que me llamó mucho la atención desde el primer momento es lo abiertos y educados que suelen ser los estadounidenses. Siempre te saludan con una sonrisa, te preguntan cómo estás aunque no te conozcan y, además, es muy habitual que te hagan cumplidos en el día a día, algo que anima mucho y te hace sentir bien desde el principio.
Lo que más me gusta de la vida estadounidense es la cantidad de oportunidades que hay para participar en actividades, clubs y deportes. Siempre hay algo que hacer y es muy fácil involucrarte en la vida del colegio. También me encanta la mezcla de culturas que hay, ya que conoces a personas muy diferentes y eso hace que la experiencia sea todavía más enriquecedora.
En el colegio he notado grandes diferencias con respecto a España. Aquí se da muchísima importancia a la participación en clase y a que los estudiantes podamos opinar, no se trata solo de memorizar o hacer exámenes. Además, hay una gran variedad de asignaturas entre las que puedes elegir, como teatro, fotografía o cocina, algo que me encanta porque se le da valor a materias que creo que en España deberían tener más importancia. Todo esto hace que ir al colegio sea mucho más divertido.
Si hay algo que echo de menos de España, sin duda es la comida, especialmente el jamón y la tortilla de patatas, además de mi familia. Son cosas muy nuestras que, aunque aquí estoy muy bien, se echan de menos estando tan lejos de casa.
Los deportes juegan un papel súper importante en la vida estadounidense. Los equipos del colegio casi parecen profesionales y los partidos son eventos en los que se reúne muchísima gente y es muy fácil hacer amigos. He ido a varios partidos de fútbol americano y el ambiente es increíble. Además, estoy practicando patinaje sobre hielo, lo que me ha permitido conocer a más personas y seguir ampliando mi círculo de amigos.
Si tuviera que quedarme con mis momentos más especiales hasta ahora, destacaría mi primer partido de fútbol americano, prepararme con todas mis amigas para Homecoming, irme de campamento con mi colegio, asistir al Minnesota Youth Convention y mi primera vez yendo a un pumpkin patch. Aun así, sé que todavía me queda muchísimo por vivir, como Thanksgiving, una Navidad con nieve o patinar sobre hielo en un lago al aire libre
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.



