Vivir en Estados Unidos me ha sorprendido muchísimo por lo diferente que puede ser la vida aquí. Todo es más grande, la gente es muy amable y abierta y tienen un espíritu muy especial para celebrar cualquier ocasión. Durante mi año escolar en Estados Unidos, el cambio ha sido aún más intenso porque vivo en Idaho con una familia de acogida bastante grande. Pasar de ser hija única a tener hermanos de acogida está siendo una experiencia muy divertida, sobre todo con los pequeños, que me hacen sentir parte de la familia desde el primer día.
Lo que más me gusta de la vida estadounidense es cómo viven las festividades y los eventos del colegio. Halloween fue increíble: decoraciones por todas partes, comidas especiales y un ambiente que se contagia. También disfruto muchísimo los football games. No es solo el partido, sino todo lo que lo rodea: hablar con amigos, hacer planes y compartir ese momento con todo el mundo. Es una experiencia muy social que forma parte del día a día en el High School.
En el sistema educativo me encanta que haya mucha más variedad de asignaturas y que puedas empezar a enfocarte en lo que realmente te interesa. Por ejemplo, a mí me apasiona Psicología, y aquí puedo estudiarla ya en el instituto, algo que en España no habría tenido la oportunidad de hacer. Además, las clases son más dinámicas y se trabaja mucho la participación, el trabajo en grupo y la comunicación, animando a todos a aportar su opinión.
Si hay algo que echo de menos de España, sin duda es a mi familia. Me ha afectado más de lo que pensaba al principio y creo que es importante venir preparado mentalmente, porque el homesickness puede ser complicado. Mi consejo para futuros estudiantes sería mantenerse ocupados, hacer planes y aprovechar cada oportunidad para no centrarse solo en la nostalgia.
Los deportes son súper importantes aquí. Aunque todavía no he participado en ninguno, estoy pensando en apuntarme a soccer. He visto cómo muchos de mis amigos, especialmente otros estudiantes de intercambio, han aprendido muchísimo gracias a los deportes y cómo les ha ayudado a conocer gente y a integrarse más rápido. Además, asistir a los partidos siempre es un gran plan para compartir con amigos o con la host family.
Si tuviera que quedarme con mis momentos más especiales hasta ahora, destacaría el día de Homecoming y el baile, el partido de voleibol durante Homecoming Week, irme de acampada con mi familia de acogida, el cumpleaños de mi amiga francesa que conocí aquí y mi primer football game, que fue muy emocionante. Son recuerdos que ya forman parte de esta experiencia tan única.
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.



