Para quien no le conozca, Salman Khan es el fundador de la Khan Academy y nuestro nuevo premio Princesa de Asturias, y sostiene que nuestro sistema de enseñanza, que se remonta al siglo XVIII, está ya obsoleto y limita el aprendizaje las nuevas generaciones, que han nacido en una época muy diferente a la nuestra.
La Khan Academy es una organización educativa de enseñanza online, enfocada a ayudar a estudiantes de primaria y secundaria de todo el mundo a aprender y mejorar sus destrezas en todas las asignaturas que se abordan en los colegios a estas edades (matemáticas, biología, física, química, economía, historia, etc.).
Para Khan, el “gran fallo” de la escuela tradicional es que el contenido se imparte fragmentado, en temas autoconclusivos, cortando todas las conexiones. Son divisiones que limitan la comprensión y dan una imagen errónea de cómo funciona el universo.
“Es más fácil entender una idea si la puedes relacionar con otra que ya conoces”. Por ejemplo, la genética se estudia en Biología y el cálculo de probabilidades en Matemáticas, cuando las dos están relacionadas.
Nuestro sistema se centra en memorizar una fórmula, por ejemplo, para un examen, cuando, según Khan, esto impide que interioricemos la información y seamos capaces de aplicarla una década más tarde.
El cerebro funciona por asociación de ideas, y nuestro sistema de aprendizaje las divide y separa. Asimismo, por nuestro sistema de temario y calendario, el alumnado va generando vacíos, ya que si se pierden o no comprenden una clase, el temario continúa y no espera a nadie. La repetición es básica para el aprendizaje, y en este sistema algunos alumnos se quedan en el camino.
Khan, igualmente, sostiene que se han llegado a conclusiones con base científica que sugieren que deberíamos cambiar nuestra forma de aprender y enseñar, y nosotros seguimos pasándolos por alto. Por ejemplo, se ha demostrado que la capacidad de atención de los estudiantes oscila entre los 10 y 18 minutos, y nuestras clases siguen durando más de 50 minutos.
En nuestro sistema, que gira alrededor de los exámenes, otra cosa que comenta Khan es que se deja en segundo plano el pensamiento analítico. Como hemos mencionado antes, este sistema se remonta a la Prusia del siglo XVIII, en la que se buscaba formar ciudadanos leales y dóciles que aprendieran a someterse a la autoridad, cortando todo tipo de pensamiento independiente.
Ahora los tiempos han cambiado, vivimos una revolución de la información, y el pensamiento analítico es esencial para poder sobrevivir.
Comparando las dos culturas que confluyen en nuestros programas de intercambio, España y Estados Unidos, este último se asemeja mucho más al ideal de la Academia Khan, ya que fomenta mucho más el concepto real de evaluación continua. La nota del alumnado es un compendio de diferentes notas que obedecen a diferentes factores, siendo el examen final uno de ellos, pero no el definitivo. Asimismo, las asignaturas tienen una carga práctica mucho mayor que en España.
En España todavía estamos lejos de seguir este sistema que defiende Salman Khan, pues nuestra evaluación sigue girando en torno al examen final, las clases duran mínimo una hora, seguimos un calendario estricto que no espera, y segregamos las ideas, fomentando su memorización, y no su interiorización.
Es por esto que es tan enriquecedor explorar otras formas de enseñanza, otros métodos y otras capacidades de aprendizaje, por ejemplo, visitando otros países en el que los sistemas difieren del propio, y más en las edades de nuestros estudiantes de intercambio, en las que todavía se están creando a sí mismos, y una experiencia como esta genera un gran impacto en su desarrollo personal y profesional.
Para nuestros estudiantes del programa de año escolar en Estados Unidos, que llegan a un país completamente diferente al propio, con un modelo de enseñanza diferente, en otro idioma e incluso con materias que nunca habían dado antes, recurrir a esta plataforma educativa es realmente útil, pues se trata de un aprendizaje individualizado, lo que se considera “autoaprendizaje”, que además se amolda al ritmo del estudiante y no al revés, cuenta con vídeos explicativos y ejercicios prácticos, y elabora estadísticas de progreso, haciendo un seguimiento para que el estudiante sea plenamente consciente de sus avances.
Para más información sobre el programa de año escolar en Estados Unidos pulsa aquí o llama al 910 019 908.



