Hay oportunidades que pueden marcar un antes y un después en la etapa escolar. Para Lian Pérez Jiang, estudiante valenciano, una de ellas llegó en forma de una beca de 4.800 euros para estudiar un año escolar en Estados Unidos.
Gracias a esta ayuda, Lian pasó el curso académico en Ohio, donde estudió en un High School privado y convivió con una familia estadounidense. Durante esos meses pudo mejorar su inglés, conocer desde dentro una cultura diferente y, sobre todo, aprender a desenvolverse lejos de su entorno habitual.
Un año después, vuelve a Valencia con nuevos amigos, muchos recuerdos y una autonomía que, como él mismo reconoce, ha sido uno de los grandes aprendizajes de la experiencia.
Una beca de 4.800 € para estudiar en Estados Unidos
La oportunidad de Lian comenzó con una beca académica de 4.800 euros, concedida por Estudiar en USA junto con la organización colaboradora en Estados Unidos.
Para su selección se tuvieron en cuenta aspectos como su trayectoria académica, su nivel de inglés, su motivación y su perfil personal para afrontar una experiencia educativa internacional.
Recibirla significó poder comenzar un curso completamente diferente al que conocía en España: otro país, otro sistema educativo, una nueva familia y el reto de vivir durante meses en inglés.
Al recordar esta oportunidad, Lian lo tiene claro:
“La verdad estoy muy agradecido, ya que ha sido muy buena experiencia haber estudiado en este High School, y haber recibido una ayuda así lo agradezco.”
La beca fue el punto de partida. Todo lo que vino después fue lo que terminó dando sentido a la experiencia.
Un año escolar en Ohio para mejorar el inglés y ganar autonomía
Uno de los cambios que más ha notado Lian después de estudiar un año en Estados Unidos ha sido su nivel de inglés.
La inmersión hace que el idioma deje de estar limitado a las horas de clase. Está presente en el High School, con los amigos, durante las actividades y en la convivencia diaria con la familia de acogida.
Lian asegura que su inglés ha mejorado “bastante” y que ahora puede entender prácticamente todo sin demasiado esfuerzo.
Pero vivir un año escolar en Estados Unidos también le ha hecho crecer en otros aspectos. Estar lejos de sus padres supuso asumir responsabilidades que antes formaban parte de su vida familiar en España.
“Estar solo sin mis padres me hizo responsable de tomar mis propias decisiones y realizar todas las tareas de la casa que me dijeron.”
Aprender a organizarse, tomar decisiones y adaptarse a una nueva rutina se convirtió así en otra parte importante de su año en Ohio.

Descubrir la vida de un High School estadounidense
Durante el curso, Lian no solo asistió a clase. También tuvo la oportunidad de participar en actividades y descubrir una forma diferente de vivir el colegio.
Entre ellas estuvieron los deportes. Durante su estancia practicó tenis y bolos, dos actividades en las que pudo comprobar cómo iba mejorando gracias a los entrenamientos.
Esta parte de la experiencia también le permitió compartir más tiempo con otros estudiantes y participar en la vida social que rodea al High School.
Porque estudiar en Estados Unidos no consiste únicamente en cambiar un colegio español por uno estadounidense. También implica integrarse poco a poco en sus rutinas, conocer gente nueva y aprovechar las oportunidades que aparecen durante el curso.
Viajes, nuevos amigos y primeras veces
Algunos de los recuerdos favoritos de Lian tienen que ver precisamente con todo lo que pudo vivir fuera de las clases.
Durante su estancia viajó a Nueva York y Washington D. C., donde además pudo coincidir con otros estudiantes de intercambio procedentes de diferentes países.
Entre sus momentos más destacados también recuerda especialmente su llegada a Estados Unidos y el recibimiento que tuvo, su primer Thanksgiving y terminar los exámenes finales después de todo el esfuerzo realizado durante el curso.
Experiencias muy diferentes entre sí, pero que forman parte de lo que significa pasar tantos meses viviendo en otro país.
Mucho más que un curso para aprender inglés
Cuando una familia empieza a valorar un año escolar en Estados Unidos, mejorar el inglés suele ser uno de los principales objetivos. La experiencia de Lian demuestra que el idioma es importante, pero no es el único aprendizaje que se trae de vuelta.
Después de vivir durante meses lejos de casa, estudiar en otro sistema educativo, convivir con una familia estadounidense y construir una nueva rutina, Lian destaca especialmente la madurez que puede aportar una experiencia así.
Por eso, cuando le preguntan si recomendaría a otros estudiantes vivir un año escolar en Estados Unidos, su respuesta es clara:
“Sí, ya que es una experiencia muy bonita y te ayuda a madurar y aprender en muchos ámbitos. También es una estupenda manera de practicar y aprender el idioma.”
Una beca que abrió la puerta a una experiencia para recordar
Los 4.800 euros de la beca permitieron a Lian acceder a una oportunidad educativa internacional, pero su historia no se queda en la ayuda económica.
Detrás están todos los meses que pasó en Ohio: las clases, su familia de acogida, el inglés, los deportes, los viajes, las nuevas amistades y también el aprendizaje de tener que tomar sus propias decisiones lejos de sus padres.
Ahora, al regresar a Valencia, se lleva una experiencia que ha ido mucho más allá de estudiar un curso en otro país.
Una beca abrió la puerta. Lian fue quien aprovechó la oportunidad para aprender, ganar autonomía y vivir un año escolar en Estados Unidos que ya forma parte de su historia.
Puedes leer el artículo completo en la página web de València Extra.
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.






