Lo que más me ha sorprendido de la vida en Estados Unidos es que la gente es muy amable y social. También me sorprende que todos mis amigos del High School tengan coche, aunque sin él no puedes ir prácticamente a ningún sitio porque todo está muy lejos. A lo largo de mi año escolar en Estados Unidos, me he dado cuenta de que la vida aquí es bastante diferente a la de España en muchos aspectos.
Lo que más me gusta de la vida estadounidense son las actividades del instituto. Hacemos muchos laboratorios y actividades en clase, los partidos de fútbol son muy emocionantes y las carreras de cross country en las que he participado también son muy divertidas. Hay mucho ambiente competitivo y es divertido animar a tu equipo y ver de lo que eres capaz. También me gusta mucho hacer actividades con mi host family porque aprendo un montón sobre su cultura y me ayuda a conocerlos mejor.
Los profesores son muy buenos y la mayoría de asignaturas son divertidas y llevaderas, ya que basan el aprendizaje en hacer deberes y tests más simples y no hay que memorizar tanto. Hay más libertad en clase porque puedes comer, beber e incluso ir al baño sin pedir permiso. Además, los deportes se hacen dentro del instituto, por lo que tienes compañeros de equipo con los que también vas a clase. Aquí también se aprende a llevar las cosas al día, porque no entregar los deberes a tiempo puede afectar bastante a la nota. Las clases son más prácticas y, en mi caso, todos los deberes y tests se hacen en el ordenador.
Lo que más echo de menos de España es a mi familia y a mis amigos, pero también mi rutina y la comida. Aunque aquí puedes hacer platos españoles, no tienen la misma calidad ni el mismo sabor. Además, después de varios meses, la comida rápida y precocinada empieza a hacerse pesada. También sigo notando mucho la diferencia de horarios, porque como y ceno muy pronto y todavía no me he acostumbrado del todo.
Los deportes juegan un papel muy importante en la vida de los adolescentes estadounidenses. Yo estoy en el equipo de cross country y, aunque correr no era mi actividad favorita en España, he conocido a un montón de gente gracias a este deporte. También he ido a muchos partidos de fútbol de mi instituto y he tenido la oportunidad de ver un partido de béisbol en directo. Me impresiona lo grandes que son los estadios y lo implicados que están todos en el deporte.
Si tuviera que elegir mis momentos más destacados, destacaría un entrenamiento de cross country en el que tuvimos que correr por unos aspersores, una fiesta para decorar calabazas antes de Halloween donde toda mi host family probó mis tortillas, mi primer partido de fútbol americano, un viaje a Las Vegas con mi host mum durante Fall Break y mi primer Homecoming, que se sintió exactamente como en las películas.
Si tú también quieres verte envuelto en la vida de los deportes escolares en tu año escolar en Estados Unidos, pulsa aquí o llama al 910 019 908.



